
La verdad detrás de las estafas en el mercado de ocasión: miles de coches siniestro total vuelven a circular en Europa
Más de 220.000 vehículos declarados siniestro total se exportaron desde Estados Unidos a Europa en 2024
Una investigación de la Fiscalía Europea estima que solo una de las redes criminales detectadas generó más de 144 millones de euros durante este fraude
CARFAX recuerda la importancia de consultar el historial de un vehículo para detectar daños previos, siniestros totales o posibles irregularidades antes de la compra
Madrid, 16 de junio de 2026 – Comprar un coche de segunda mano sin conocer su historial puede ocultar mucho más que un simple desgaste por el paso del tiempo. Diversas investigaciones internacionales han destapado cómo las redes del crimen organizado han introducido en Europa miles de vehículos gravemente dañados, procedentes en su mayoría de Estados Unidos, para venderlos posteriormente como coches en aparentemente buen estado.
Las investigaciones han documentado incluso casos de vehículos con sistemas de seguridad manipulados, airbags ausentes o graves daños estructurales que terminaron siendo vendidos a compradores que desconocían su historial real.
El alcance de este fraude ha quedado reflejado en la operación internacional “Nimmersatt”, coordinada por la Fiscalía Europea (EPPO) y apoyada por Europol. Entre abril de 2025 y febrero de 2026, 1.000 agentes de policía, aduanas e inspección fiscal participaron en registros realizados en varios países de la Unión Europea para desmantelar una organización criminal dedicada a importar vehículos gravemente dañados desde Estados Unidos, repararlos de forma superficial y revenderlos posteriormente en el mercado europeo de ocasión como si no hubieran sufrido accidentes.
Según los datos difundidos por la Fiscalía Europea, se estima que al menos 16.500 vehículos llegaron al mercado europeo únicamente a través de Lituania, generando más de 144 millones de euros en ingresos ilícitos. Asimismo, las pérdidas fiscales asociadas a esta actividad alcanzarían al menos los 31 millones de euros, sin tener en cuenta los costes derivados de futuras reparaciones, accidentes u otros daños materiales que estos vehículos podrían ocasionar. El resultado es un importante riesgo para la seguridad vial, además de pérdidas millonarias para consumidores y administraciones públicas.
Cuando fallan las inspecciones técnicas de seguridad
Especialmente preocupante resulta que, en muchos casos, estos vehículos lograron superar las inspecciones técnicas obligatorias para poder circular en las carreteras europeas. En el caso de Alemania, se han documentado más de 30 casos en los que las autoridades investigaron a profesionales del sector por la emisión de informes falsos. De hecho, varios inspectores fueron condenados por delitos relacionados con sobornos y falsificación documental, llegando en algunos casos a recibir penas de prisión.
Las investigaciones documentan casos en los que vehículos gravemente dañados llegaron a la aprobación de certificados de inspección técnica en distintos países europeos, equivalentes a la ITV española, pese a presentar daños relevantes o reparaciones deficientes.
De acuerdo a las autoridades, algunos de los implicados estarían vinculados a organizaciones criminales internacionales, entre ellas la mafia italiana 'Ndrangheta. Los vehículos accidentados importados eran reparados de forma apresurada, con componentes críticos para la seguridad reparados de manera deficiente o incluso sustituidos por piezas falsificadas. En estos casos, las certificaciones técnicas emitidas por los organismos competentes de Alemania que acreditaban su aptitud para circular dejaron de cumplir la función de garantía y seguridad que los consumidores esperan de ellas.
Este hecho pone de manifiesto la importancia de complementar las inspecciones técnicas con información sobre el historial real del vehículo, especialmente cuando se trata de vehículos importados o procedentes de otros mercados.
Un modelo de negocio lucrativo y de alto riesgo
La importación de vehículos dañados por accidentes es una industria multimillonaria. Según los datos analizados por CARFAX, principal proveedor privado de historiales de vehículos en España y Europa, durante 2024, se exportaron cerca de 303.000 vehículos usados desde Estados Unidos hacia el viejo continente. De ellos, aproximadamente 220.000 habían sido declarados siniestro total por las aseguradoras estadounidenses antes de abandonar el país. Y, aunque estos vehículos ya no pueden matricularse en EE. UU., alcanzan precios elevados en Europa tras ser reacondicionados.
Un ejemplo recogido en los archivos de la investigación muestra cómo un coche deportivo gravemente dañado se compra en subasta por alrededor de 10.000 euros, para luego revenderse por 50.000 euros. Además, cuanto menos se invierta en reparaciones, mayor será el margen de beneficio, a costa de la seguridad de los pasajeros y de los vehículos que circulan por las carreteras.
La importancia de conocer el historial completo de un vehículo
Uno de los principales problemas para los compradores se debe a que gran parte de estos vehículos presentan un aspecto completamente normal tras repararse. Sin embargo, algunos ellos arrastran daños previos que afectan a elementos clave para la seguridad, como la estructura del vehículo, los sistemas electrónicos o determinados componentes de protección.
CARFAX, ante este tipo de situaciones, recuerda que disponer de información sobre el historial del vehículo permite identificar aspectos relevantes como daños registrados anteriormente, declaraciones de siniestro total, posibles inconsistencias en el kilometraje, importaciones o cambios significativos en el uso del vehículo.
Mejor protección para los consumidores
Los casos relacionados con la operación “Nimmersatt” demuestran que el fraude en el mercado de vehículos de ocasión no es un fenómeno aislado, sino una actividad organizada y transfronteriza. En este contexto, CARFAX presentó junto a Renato Schipani, oficial de inteligencia criminal de Interpol durante más de 30 años, una visión detallada sobre el funcionamiento de estas redes y sobre cómo los marketplaces de vehículos pueden reforzar la seguridad y la confianza mediante una mayor transparencia durante la conferencia AutosBuzz.
“Hoy es más importante que nunca que los consumidores tengan acceso a la información más completa posible sobre un vehículo. Los historiales transparentes son un elemento clave para descubrir esquemas de fraude peligrosos, proteger las decisiones de compra y aumentar la seguridad en las carreteras europeas”, explica Frank Brüggink, CEO y fundador de CARFAX. “Tal y como señaló recientemente el experto de INTERPOL Renato Schipani durante la conferencia AutosBuzz, las principales plataformas de compraventa de vehículos usados pueden ser más seguras para sus clientes si se refuerza la cooperación con las fuerzas y cuerpos de seguridad”.
Desde CARFAX insisten en que la transparencia y el acceso a información fiable son algunas de las herramientas más eficaces, con el objetivo de combatir el fraude y reforzar la confianza de los consumidores.